Tabaquismo pasivo: consecuencias para los no fumadores

Tabaquismo pasivo: consecuencias para los no fumadores
5 (100%) 1 voto

¿Sabías que cerca de 600.000 personas no fumadoras mueren cada año por causas relacionadas directamente con el tabaco?

Eso significa que el tabaco mata a quien lo fuma pero también acaba con la vida de quiénes están cerca de los fumadores. Ellos son lo que se conoce como fumadores pasivos, y a pesar de no haber fumado nunca se exponen a sufrir las mismas enfermedades y dolencias que un fumador.

Así que no importa en qué bando estés porque hay algo que es innegable: los riesgos son una realidad, y las personas que nunca han fumado pero se ven obligadas a respirar el humo de los que sí fuman ven como su salud se va deteriorando poco a poco hasta el punto de llegar a sufrir muchísimas dolencias, enfermedades y hasta la muerte.

La razón es muy sencilla: mientras el 15% del humo que desprende el cigarrillo es inhalado por el fumador, el 85% restante queda disperso en el aire junto a sustancias cancerígenas cien veces más potentes que el humo que aspira el fumador activo.

Eso significa que igual que ocurre con el tabaquismo activo, este también causa infecciones respiratorias, enfermedades cardiovasculares y cáncer. Pero vayamos por pasos, porque esto es solo el principio. El cáncer es la consecuencia directa más popular, pero hay muchas otras.

Entonces no dejes de leer porque enseguida te contamos todo lo que necesitas saber sobre estos fumadores involuntarios para que puedas conocer de primera mano a qué riesgos se exponen y ayudar a que se tome cada vez más consciencia sobre una realidad que lamentablemente sigue estando demasiado oculta.

¿Qué significa ‘fumador pasivo’?

Desde el camarero que pasa diez horas al día sirviendo cafés en terrazas repletas de humo de tabaco hasta aquellos niños que tragan a todas horas el humo de los cigarrillos que fuman sus padres o aquellas personas no fumadoras que conviven o trabajan con otras que sí lo son sin ni siquiera poder elegirlo.

Todos ellos son fumadores pasivos que, sin buscarlo, se ven obligados a lidiar con las consecuencias del tabaco y para ser más concretos, de un tabaco que nunca decidieron inhalar—.

La definición es clara y no admite lugar a dudas:

Inhalación involuntaria del humo del tabaco existente sobre todo en espacios cerrados que procede de la contaminación del ambiente producida por el humo de tabaco consumido por las personas fumadoras.

Llamamos fumadores pasivos a las personas que no son fumadoras, pero aspiran el humo de tabaco generado por otras personas que sí fuman.

Es algo así como un humo de segunda mano que procede de los fumadores y que contiene nicotina, cancerígenos y toxinas que inhalan los no fumadores con todo lo que eso implica para la salud.

De hecho, existen evidencias de que el humo inhalado por los no fumadores es más nocivo incluso que el que inhalan los propios fumadores.

Solo como detalle, el humo que inhalan estas personas contiene hasta tres veces más nicotina y alquitrán que el que aspira el fumador, unas cinco veces más de monóxido de carbono y mayor cantidad de sustancias oxidantes y cancerígenas como los benzopirenos derivados de la combustión espontánea del cigarrillo.

Pero no todo acaba ahí. Los riesgos no son precisamente pocos; y estás a un paso de poder comprobarlo.


Consecuencias y riesgos del tabaquismo pasivo

La mayoría de los fumadores, y por consiguiente con una clara adicción al tabaco,  no son conscientes de hasta qué punto los cigarrillos que fuman afectan a otras personas que conviven de manera habitual o puntual con ellos. Pero es una realidad que no se puede esconder.

Solo como dato, el fumador pasivo que está expuesto al humo de tabaco durante una hora inhala una cantidad equivalente a dos o tres cigarrillos. Puede parecerte una broma, pero lamentablemente no lo es.

Así que imagina entonces lo graves que son las consecuencias y hasta dónde pueden llegar los efectos del tabaci.

Para ayudarte a tomar consciencia, a continuación te mostramos algunas de estas consecuencias:

Daños en los pulmones

Los pulmones son uno de los primeros órganos en sufrir las consecuencias de la inhalación pasiva de humo. Eso se debe en buena parte a que el humo del tabaco provoca una alteración de la función respiratoria y eso a su vez aumenta la posibilidad de presentar un cuadro de asma e incluso una bronquitis crónica.

Lamentablemente, cuando una persona no fumadora se expone de manera habitual al humo del cigarrillo eso hace que sus pulmones se comporten como si realmente la persona fuera fumadora a pesar de no haber inhalado el humo directamente del cigarrillo.

Peligro para el embarazo

Estar expuesta al tabaquismo pasivo durante el embarazo aumenta en un 11% el riesgo del bebé a desarrollar problemas respiratorios durante los dos primeros años de vida, y si al nacer el niño sigue expuesto al humo del tabaco entonces el porcentaje aumenta hasta el 29% —y sigue aumentando hasta el 74% si la madre es fumadora activa—.

Pero no es todo: cuando la mujer fuma durante el embarazo el feto es considerado fumador pasivo y eso está repleto de consecuencias negativas para el bebé.

Eso se debe en buena parte a que los componentes del humo del tabaco —especialmente la nicotina y el monóxido de carbono— atraviesan la barrera placentaria provocando así varias alteraciones entre las que destacan la reducción del peso esperado del recién nacido, el síndrome de muerte súbita del lactante,  mayor riesgo de partos prematuros y abortos espontáneos y alteraciones placentarias que aumentan las complicaciones durante el embarazo y en el parto.

Además, el tabaquismo prenatal y posnatal está relacionado con la bronquiolitis y puede causar también que los pulmones del bebé sean más pequeños de lo normal lo cual aumenta el riesgo de fallecer por muerte súbita.

Arma letal para niños

Los efectos en los niños es devastador, ya que los menores son especialmente vulnerables a los efectos del tabaco. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), de todos los niños que hay hoy en día en el mundo aproximadamente 250 millones morirán a causa del tabaco.

Por si fuera poco, cuando un niño se cría en un ambiente donde sus padres o familiares son fumadores, tiene un mayor riesgo de padecer resfriados, infecciones respiratorias y diversas afecciones pulmonares.

Pero además los niños que son fumadores pasivos también sufren mayor riesgo de desarrollar una rinofaringitis, bronquitis, otitis o incluso asma.

Por eso hay que tratar de evitar el humo en niños y en bebés, ya que puede marcarles de por vida.

Enfermedades cardiovasculares

Los efectos del tabaco también afectan directamente a la salud cardiovascular.

Por ejemplo, el riesgo de presentar un accidente cardíaco aumenta en un 25% en un fumador de este tipo, mientras que el riesgo de sufrir un accidente vascular se multiplica por dos.

Eso significa que aunque la persona lleve una vida saludable y alejada del tabaco puede llegar a sufrir un infarto, un ictus o cualquier otro accidente cardiovascular por culpa directa del cigarrillo a pesar de no haber fumado nunca.

De hecho, la inhalación pasiva aumenta en un 50% los riesgos de sufrir un infarto con lo cual inhalar el humo del tabaco de otra persona no es algo que deba tomarse precisamente a broma.

Aparición de cáncer

Los daños a fumadores pasivos también están relacionados con el cáncer. ¿Sabías por ejemplo que una persona no fumadora que convive con un fumador aumenta el riesgo de presentar cáncer de pulmón en un 25%?

Y no solo eso, sino que  es la primera causa de cáncer provocado por condiciones laborales, lo cual significa que los trabajadores de la hostelería y otros sectores en los que están directamente expuestos al humo del tabaco tienen muchas más posibilidades que el resto de sufrir cáncer.

Muerte

El tabaquismo pasivo mata. Según la OMS, de cada ocho muertes relacionadas con el tabaco, una es debido al tabaquismo pasivo. En buena parte eso se debe a la falta de ambientes completamente libres de humo de tabaco, por lo que cada vez más se están llevando a cabo medidas y campañas de concienciación para que esas personas no tengan que verse obligados a respirar un humo que jamás decidieron inhalar y que puede provocarles cáncer sin ni siquiera ser fumadores.

Además de todo esto, existen otras consecuencias que van desde tos y problemas dentales hasta mareos, dolores de cabeza y de garganta, hipertensión o infertilidad.

A modo de resumen: los fumadores pasivos están expuestos a sufrir los mismos problemas de salud que los fumadores activos.

¿Cuáles son los derechos del fumador pasivo?

La mayoría de no fumadores se hacen la misma pregunta una y otra vez: ¿por qué una persona que no fuma tiene que verse obligada a ‘consumir’ el humo de un cigarrillo?

Lamentablemente esta pregunta todavía sigue sin respuesta en muchos lugares, pero por suerte cada vez se están llevando a cabo más iniciativas que apuestan por espacios sin tabaco para que fumadores y no fumadores puedan disfrutar de un espacio libre de aire contaminado.

Por otro lado, la ley también avanza en este sentido y cada vez tiene más en cuenta a los no fumadores por lo que continuamente se están implementando nuevas normas y medidas para preservar la salud de los no fumadores y que de este modo estos no tengan que verse obligados a respirar el humo cancerígeno del tabaco.

Por eso, tanto si eres fumador como si no y quieres hacer prevalecer los derechos del fumador pasivo, estas son algunas de las cosas que puedes hacer:

  • Tomar consciencia de los daños del tabaco y hacer comprender a otros que fumar delante de no fumadores, sean niños o adultos, es exponerles a sufrir graves problemas de salud además de sentenciarles de por vida.
  • Evita a toda costa la exposición al humo del tabaco siempre que se pueda; si eres fumador evita hacerlo delante de otras personas y si eres no fumador evita estar cerca de personas que se estén fumando un cigarrillo.
  • Siempre que veas que un fumador va a encenderse un cigarro, pídele educadamente que no lo haga o que se retire unos cuantos metros si está en una zona inapropiada como algún parque infantil o la puerta de un hospital donde constantemente entra y sale gente.
  • En los lugares en los que por ley está prohibido, asegúrate que se respetan las normas y si no es así está en los derechos del fumador pasivo reclamar que no se fume.
  • Si los fumadores no respetan estos derechos es necesario denunciar el incumplimiento de la ley al lugar pertinente ya sea el ayuntamiento o las autoridades sanitarias para que se puedan tomar las medidas oportunas.
  • Si fumas en casa o vives con alguien que sí fuma delimitad zonas para hacerlo, como por ejemplo el balcón, una ventana o la terraza; o por ejemplo estableced un horario en el que se pueda para así preservar la salud de los que no fuman. Eso ayudará a evitar que las personas que no fuman se vean obligadas a convivir con el humo del tabaco.

Y sobre todo, tanto si fumas como si no, trata de ponerte en el lugar de los demás y facilita la convivencia en el mayor grado posible porque el fumador decidió comenzar, pero nadie eligió ser víctima del tabaquismo pasivo.

No respirar el humo del tabaco no es fácil, pero se debe evitar en la medida de lo posible.

En países como España ya existen leyes antitabaco dirigidas exclusivamente a proteger los derechos del fumador pasivo, ya que por ejemplo está prohibido fumar en espacios cerrados o cerca de edificios públicos como hospitales.

Pero hay lugares donde la ley no puede acceder, por ejemplo cuando los padres fuman abiertamente delante de los niños ya sea en casa, en el coche o en cualquier otro espacio tanto abierto como cerrado—, cuando convivimos con un fumador o cuando acudimos a casa de unos amigos o familiares donde hay fumadores.

En este sentido, existen cientos de acciones como las que te mostramos más arriba que puedes llevar a cabo para evitar daños a fumadores pasivos. Porque si pones de tu parte, se benefician todos. Y por supuesto, si un fumador deja para siempre el tabaco, gana él y ganan quienes le rodean.

Por eso, está en mano de todos hacer que el tabaquismo pasivo pase a la historia. El cáncer como causa del tabaco debe desaparecer. El camino es largo, pero no imposible. Y su éxito depende, en buena parte, de ti.

Por favor, ayúdanos a hacer esta información visible para todo aquel que quiera dejar de fumar. Somos muchos los que lo intentamos y coon un solo click podemos hacer más facil el desafio que supone el dejar este mal hábito. Mil gracias!!!

Leave A Comment