Tabaquismo pasivo: las consecuencias del fumador pasivo

Qué es el tabaquismo pasivo y cuáles son las consecuencias del tabaco para el fumador pasivo

¿Sabías que cerca de 600.000 personas no fumadoras mueren cada año por causas relacionadas directamente con el tabaco?

Eso significa que el tabaco mata a quien lo fuma pero también acaba con la vida de quiénes están cerca de los fumadores. Ellos son lo que se conoce como fumadores pasivos, y a pesar de no haber fumado nunca se exponen a sufrir las mismas enfermedades y dolencias que un fumador.

Así que no importa en qué bando estés porque hay algo que es innegable: los riesgos del fumador pasivo son una realidad, y las personas que nunca han fumado pero se ven obligadas a respirar el humo de los que sí fuman ven como su salud se va deteriorando poco a poco hasta el punto de llegar a sufrir muchísimas dolencias, enfermedades y hasta la muerte.

La razón es muy sencilla: mientras el 15% del humo que desprende el cigarrillo es inhalado por el fumador, el 85% restante queda disperso en el aire junto a sustancias cancerígenas cien veces más potentes que el humo que aspira el fumador activo. Esas sustancias van a parar al organismo de fumadores activos y pasivos.

Eso significa que igual que ocurre con el tabaquismo activo, el tabaquismo pasivo también causa infecciones respiratorias, enfermedades cardiovasculares y cáncer. Pero vayamos por pasos, porque esto es solo el principio.

¿Te estás preguntando qué significa fumador pasivo, quiénes son fumadores pasivos y cuáles son las consecuencias del tabaquismo pasivo?

Entonces no dejes de leer porque enseguida te contamos todo lo que necesitas saber sobre estos fumadores involuntarios para que puedas conocer de primera mano a qué riesgos se exponen y ayudar a que se tome cada vez más consciencia sobre una realidad que lamentablemente sigue estando demasiado oculta.

¿Qué significa ‘fumador pasivo’ y quiénes son fumadores pasivos?

Desde el camarero que pasa diez horas al día sirviendo cafés en terrazas repletas de humo de tabaco hasta aquellos niños que tragan a todas horas el humo de los cigarrillos que fuman sus padres o aquellas personas no fumadoras que conviven o trabajan con otras que sí lo son sin ni siquiera poder elegirlo.

Todos ellos son fumadores pasivos que, sin buscarlo, se ven obligados a lidiar con las consecuencias del tabaco y para ser más concretos, de un tabaco que nunca decidieron fumar—.

tabaquismo pasivo

La definición del fumador pasivo es clara y no admite lugar a dudas: el tabaquismo pasivo es la inhalación involuntaria del humo del tabaco existente sobre todo en espacios cerrados que procede de la contaminación del ambiente producida por el humo de tabaco consumido por las personas fumadoras.

Básicamente, llamamos fumadores pasivos a las personas que no son fumadoras pero aspiran el humo de tabaco generado por otras personas que sí fuman.

Es algo así como un humo de segunda mano que procede de los fumadores y que contiene nicotina, cancerígenos y toxinas que inhalan los no fumadores con todo lo que eso implica para la salud.

De hecho, existen evidencias de que el humo inhalado por los no fumadores es más nocivo incluso que el que inhalan los propios fumadores.

Solo como detalle, el humo que inhalan los fumadores pasivos contiene hasta tres veces más nicotina y alquitrán que el que aspira el fumador, unas cinco veces más de monóxido de carbono y mayor cantidad de sustancias oxidantes y cancerígenas como los benzopirenos derivados de la combustión espontánea del cigarrillo.

Pero no todo acaba ahí. Los riesgos del fumador pasivo no son precisamente pocos; y estás a un paso de poder comprobarlo.

¿Cuáles son las 6 peores consecuencias y riesgos del fumador pasivo?

La mayoría de los fumadores no son conscientes de hasta qué punto los cigarrillos que fuman afectan a otras personas que conviven de manera habitual o puntual con ellos. Pero es una realidad que no se puede esconder.

Solo como dato, el fumador pasivo que está expuesto al humo de tabaco durante una hora inhala una cantidad equivalente a dos o tres cigarrillos. Puede parecerte una broma, pero lamentablemente no lo es.

Así que imagina entonces lo graves que son las consecuencias del fumador pasivo y hasta dónde pueden llegar los efectos del tabaco en fumadores pasivos.

Para ayudarte a tomar consciencia, a continuación te mostramos algunas de estas consecuencias:

Daños en los pulmones

Los pulmones de un fumador pasivo son uno de los primeros órganos en sufrir las consecuencias del tabaquismo pasivo. Eso se debe en buena parte a que el humo del tabaco provoca una alteración de la función respiratoria y eso a su vez aumenta la posibilidad de presentar un cuadro de asma e incluso una bronquitis crónica.

Lamentablemente, cuando una persona no fumadora se expone de manera habitual al humo del cigarrillo eso hace que sus pulmones se comporten como si realmente la persona fuera fumadora a pesar de no haber inhalado el humo directamente del cigarrillo.

Peligro para el embarazo

Estar expuesta al tabaquismo pasivo durante el embarazo aumenta en un 11% el riesgo del bebé a desarrollar problemas respiratorios durante los dos primeros años de vida, y si al nacer el niño sigue expuesto al humo del tabaco entonces el porcentaje aumenta hasta el 29% —y sigue aumentando hasta el 74% si la madre es fumadora activa—.

Pero no es todo: cuando la mujer fuma durante el embarazo el feto es considerado fumador pasivo y eso está repleto de consecuencias negativas para el bebé.

Eso se debe en buena parte a que los componentes del humo del tabaco —especialmente la nicotina y el monóxido de carbono— atraviesan la barrera placentaria provocando así varias alteraciones entre las que destacan la reducción del peso esperado del recién nacido, el síndrome de muerte súbita del lactante,  mayor riesgo de partos prematuros y abortos espontáneos y alteraciones placentarias que aumentan las complicaciones durante el embarazo y en el parto.

Además, el tabaquismo pasivo prenatal y posnatal está relacionado con la bronquiolitis y puede causar también que los pulmones del bebé sean más pequeños de lo normal lo cual aumenta el riesgo de fallecer por muerte súbita.

Arma letal para niños

Los efectos del tabaquismo pasivo en los niños es devastador, ya que los menores son especialmente vulnerables a los efectos del tabaco. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), de todos los niños que hay hoy en día en el mundo aproximadamente 250 millones morirán a causa del tabaco.

Por si fuera poco, cuando un niño se cría en un ambiente donde sus padres o familiares son fumadores, tiene un mayor riesgo de padecer resfriados, infecciones respiratorias y diversas afecciones pulmonares.

Pero además los niños que son fumadores pasivos también sufren mayor riesgo de desarrollar una rinofaringitis, bronquitis, otitis o incluso asma.

Por eso hay que tratar de evitar a toda costa el tabaquismo pasivo en niños y en bebés, ya que puede marcarles de por vida.

Enfermedades cardiovasculares

Los efectos del tabaco en fumadores pasivos también afectan directamente a la salud cardiovascular.

Por ejemplo, el riesgo de presentar un accidente cardíaco aumenta en un 25% en un fumador pasivo, mientras que el riesgo de sufrir un accidente vascular se multiplica por dos.

Eso significa que aunque la persona lleve una vida saludable y alejada del tabaco puede llegar a sufrir un infarto, un ictus o cualquier otro accidente cardiovascular por culpa directa del cigarrillo a pesar de no haber fumado nunca.

De hecho, el tabaquismo pasivo aumenta en un 50% los riesgos de sufrir un infarto con lo cual inhalar el humo del tabaco de otra persona no es algo que deba tomarse precisamente a broma.

Aparición de cáncer

Los daños a fumadores pasivos también están relacionados con el cáncer. ¿Sabías por ejemplo que una persona no fumadora que convive con un fumador aumenta el riesgo de presentar cáncer de pulmón en un 25%?

Y no solo eso sino que el tabaquismo pasivo es la primera causa de cáncer provocado por condiciones laborales, lo cual significa que los trabajadores de la hostelería y otros sectores en los que están directamente expuestos al humo del tabaco tienen muchas más posibilidades que el resto de sufrir cáncer.

Muerte

El tabaquismo pasivo mata. Según la OMS, de cada ocho muertes relacionadas con el tabaco, una es debido al tabaquismo pasivo. En buena parte eso se debe a la falta de ambientes completamente libres de humo de tabaco, por lo que cada vez más se están llevando a cabo medidas y campañas de concienciación para que los fumadores pasivos no tengan que verse obligados a respirar un humo que jamás decidieron inhalar.

Además de todo esto, existen otras consecuencias del fumador pasivo que van desde tos y problemas dentales hasta mareos, dolores de cabeza y de garganta, hipertensión o infertilidad.

A modo de resumen: los fumadores pasivos están expuestos a sufrir los mismos problemas de salud que los fumadores activos.

¿Cuáles son los derechos del fumador pasivo?

La mayoría de no fumadores se hacen la misma pregunta una y otra vez: ¿por qué una persona que no fuma tiene que verse obligada a ‘consumir’ el humo de un cigarrillo?

Lamentablemente esta pregunta todavía sigue sin respuesta en muchos lugares, pero por suerte cada vez se están llevando a cabo más iniciativas que apuestan por espacios sin tabaco para que fumadores y no fumadores puedan disfrutar de un espacio libre de aire contaminado.

Por otro lado, la ley también avanza en este sentido y cada vez tiene más en cuenta a los no fumadores por lo que continuamente se están implementando nuevas normas y medidas para preservar la salud de los no fumadores y que de este modo estos no tengan que verse obligados a respirar el humo cancerígeno del tabaco.

Por eso, tanto si eres fumador como si no y quieres hacer prevalecer los derechos del fumador pasivo, estas son algunas de las cosas que puedes hacer:

  • Tomar consciencia de los daños del tabaco y hacer comprender a otros que fumar delante de no fumadores, sean niños o adultos, es exponerles a sufrir graves problemas de salud además de sentenciarles de por vida.
  • Evita a toda costa la exposición al humo del tabaco siempre que se pueda; si eres fumador evita fumar delante de otras personas y si eres no fumador evita estar cerca de personas que se estén fumando un cigarrillo.
  • Siempre que veas que un fumador va a encenderse un cigarro, pídele educadamente que no lo haga o que se retire unos cuantos metros si está en una zona inapropiada como algún parque infantil o la puerta de un hospital donde constantemente entra y sale gente.
  • En los lugares en los que por ley está prohibido fumar, asegúrate que se respetan las normas y si no es así está en los derechos del fumador pasivo reclamar que no se fume.
  • Si los fumadores no respetan los derechos del fumador pasivo es necesario denunciar el incumplimiento de la ley al lugar pertinente ya sea el ayuntamiento o las autoridades sanitarias para que se puedan tomar las medidas oportunas.
  • Si fumas en casa o vives con alguien que sí fuma delimitad zonas para fumar como por ejemplo el balcón, una ventana o la terraza; o por ejemplo estableced un horario en el que se pueda fumar para así preservar la salud de los fumadores pasivos. Eso ayudará a evitar que las personas que no fuman se vean obligadas a convivir con el humo del tabaco.

Y sobre todo, tanto si fumas como si no, trata de ponerte en el lugar de los demás y facilita la convivencia en el mayor grado posible porque el fumador decidió comenzar a fumar pero nadie eligió ser víctima del tabaquismo pasivo.

¿Qué te parecieron estos consejos? ¿Conocías los efectos del tabaquismo pasivo?

No respirar el humo del tabaco no es fácil, pero se debe evitar en la medida de lo posible.

En países como España ya existen leyes antitabaco dirigidas exclusivamente a proteger los derechos del fumador pasivo, ya que por ejemplo está prohibido fumar en espacios cerrados o cerca de edificios públicos como hospitales.

Pero hay lugares donde la ley no puede acceder, por ejemplo cuando los padres fuman abiertamente delante de los niños ya sea en casa, en el coche o en cualquier otro espacio tanto abierto como cerrado—, cuando convivimos con un fumador o cuando acudimos a casa de unos amigos o familiares donde hay fumadores.

En este sentido, existen cientos de acciones como las que te mostramos más arriba que puedes llevar a cabo para evitar daños a fumadores pasivos. Porque si pones de tu parte, se benefician todos. Y por supuesto, si un fumador deja para siempre el tabaco, gana él y ganan quienes le rodean.

Por eso, está en mano de todos hacer que el tabaquismo pasivo pase a la historia. El camino es largo, pero no imposible. Y su éxito depende, en buena parte, de ti.

Cómo prevenir el tabaquismo en la adolescencia

Causas, consecuencias y recomendaciones para prevenir el tabaquismo en la adolescencia

¿Sabías que los jóvenes de entre 13 y 14 años son quienes más riesgo tienen de volverse adictos a los cigarrillos?

Y no solo eso sino que el tabaquismo en la adolescencia se está convirtiendo en una epidemia difícil de controlar, ya que cada vez hay más adolescentes que caen en las redes del tabaco.

Sin ir más lejos, según la Organización Mundial de la Salud existen en todo el mundo cerca de 150 millones de fumadores adolescentes y las cifras van en aumento.

La explicación es muy sencilla: los jóvenes son el sector de la población más vulnerable a caer en adicciones, y por esa razón también son la franja de edad favorita de la industria tabacalera.

De hecho, se calcula que una persona que comience a fumar antes de los 21 años tendrá más dificultades para dejarlo cuando se lo proponga.

Pero no solamente eso sino que además los adolescentes también son quienes mayor posibilidades tienen de volverse adictos al alcohol y a las drogas ilegales, quienes sufren en mayor grado las consecuencias de fumar y quienes mayor riesgo tienen de padecer enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.

Es por todo eso que hay que evitar a toda costa que los adolescentes comiencen a fumar y para ello no hay nada mejor que hacerles entender las causas y las consecuencias del tabaquismo en la adolescencia junto a la implementación de varias medidas de prevención enfocadas a evitar que los jóvenes caigan en las garras del tabaco.

¿Quieres saber cómo puedes ayudar a evitar el tabaquismo en la adolescencia? Enseguida te lo contamos.

el tabaquismo en los jóvenes
El ya famoso fumador más joven del mundo

Las alarmantes estadísticas de tabaquismo en la adolescencia

Cada día hay más jóvenes adictos a la nicotina, y las estadísticas sobre el tabaquismo en los adolescentes no son para nada alentadoras.

De hecho, diariamente entre 80.000 y 100.000 jóvenes en todo el mundo comienzan a fumar, y la edad media de inicio en el consumo de tabaco es de 13 años.

Pero eso no es lo peor sino que de todos los niños que hay en el mundo a día de hoy, unos 250 millones morirán por causas relacionadas con el tabaco.

Es por eso que hay que trabajar en las causas y las consecuencias del tabaquismo en la adolescencia para evitar que los jóvenes tomen la decisión de fumarse ese primer cigarrillo al que le seguirán muchos otros.

Las 6 grandes causas del tabaquismo en la adolescencia

Existen varias razones por las cuales los jóvenes comienzan a fumar. Identificarlas es vital para poder actuar, así que a continuación te mostramos cuáles son las seis principales causas del tabaquismo en la adolescencia:

Aceptación social

Una de las principales causas del tabaquismo en adolescentes a nivel mundial es la aceptación social; es decir, el hecho de fumar para sentirse parte de un grupo.

De hecho, son muchos los jóvenes que comienzan a fumar para sentirse integrados y de ese modo satisfacer a sus compañeros.

También son muchos los que encienden su primer cigarrillo por curiosidad, por placer, por la influencia de sus amigos o simplemente porque “está de moda”.

Estrés y ansiedad

Muchos jóvenes también comienzan a fumar para aliviar la presión y el estrés en situaciones de ansiedad y tensión, ignorando que los cigarrillos se convertirán en un arma de doble filo que les relajará unos instantes para después hacerles sentir más y más estrés con lo cual cada vez necesitarán una dosis mayor.

Desafiar las normas

La adolescencia es una época de cambio y por esa razón muchos jóvenes comienzan a tontear con los cigarrillos para desafiar las normas así como para sentir que ellos deciden y tienen el control.

Para los jóvenes, encenderse un cigarrillo es una manera de desafiar los límites impuestos por los padres, la escuela o la sociedad y son muchos quienes deciden cruzar la línea solamente por romper las normas.

Influencia de los padres

Todos los estudios confirman que los hijos de padres fumadores tienen mayor riesgo de volverse adictos a la nicotina que el resto, con lo cual los padres fumadores se convierten en una de las principales causas del tabaquismo en la adolescencia aun sin ser plenamente conscientes de ello.

Desinformación

Aunque hoy en día existen muchas medidas de prevención del tabaquismo en los adolescentes, lo cierto es que todavía existen creencias populares que respaldan que fumar es sexy o cool y que además está bien visto.

Esa desinformación o publicidad errónea propia de décadas pasadas es la causante de que muchos jóvenes se enganchen al tabaco.

Publicidad

Está demostrado que los anuncios aumentan el deseo de querer encenderse un cigarrillo, y eso los convierte en una de las principales causas del tabaquismo en adolescentes.

De hecho, la industria tabacalera durante muchísimos años ha estado dirigiendo campañas masivas sobre todo a adolescentes.

Y aunque hoy en día estas campañas están prohibidas lo cierto es que aún se puede ver en la televisión o el cine a actores encendiéndose un cigarrillo con lo cual muchos jóvenes tienden a imitar ese hábito.

Aún así, afortunadamente el tabaquismo en la adolescencia es una adicción prevenible pero para ello es fundamental hacer entender a los jóvenes los riesgos, peligros y consecuencias de fumar.

El tabaquismo en la adolescencia y sus consecuencias

La gran mayoría de los jóvenes que comienzan a fumar ignoran por completo qué consecuencias trae el tabaquismo en la adolescencia. Si lo supieran, probablemente jamás se encenderían ese primer cigarrillo al que inevitablemente le seguirán muchos otros.

Por otro lado, la mayor parte de los jóvenes que fuman creen que los riesgos son a largo plazo y que a ellos nunca les va a tocar sufrirlos. Lo que no saben es que sus vías respiratorias se obstruyen desde que fuman el primer cigarro y que la función pulmonar queda disminuida desde el principio de comenzar a fumar.

Los dolores de cabeza continuos, la tos frecuente, los problemas respiratorios, la caída de los dientes e inflamación de las encías, los problemas cardíacos, la pérdida de visión y audición, los episodios de estrés o ansiedad y las enfermedades de origen psíquico como las crisis de angustia, los ataques de pánico o la depresión son solamente otras de las consecuencias del tabaquismo en la adolescencia a las que deberán enfrentarse todos aquellos jóvenes —y no tan jóvenes— que se inicien en el consumo de tabaco.

El asma y tabaco en la adolescencia van muy ligados también, y de hecho los adolescentes que fuman de manera regular son más propensos a tener problemas respiratorios a largo plazo. Pero no es todo.

¿Sabías por ejemplo que un cigarrillo en la adolescencia puede conducir a la depresión en la vida adulta? Así lo asegura un estudio de la Universidad de Florida, que afirma que la nicotina en los adolescentes induce a un estado parecido a la depresión caracterizado por una carencia del placer y un aumento de la sensibilidad en el futuro. Pero esta es solamente una más de las muchas consecuencias del tabaquismo en la adolescencia.

Otra de las consecuencias es que la frecuencia cardíaca en reposo es de dos a tres latidos más rápida por minuto que la de los no fumadores, e incluso se ha comprobado que se pueden detectar los primeros signos de enfermedad cardíaca y de accidente cerebrovascular en jóvenes fumadores.

Obviamente, si esta adicción al tabaco persiste durante años tendrán elevadas posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares, padecimientos gastrointestinales, cáncer y otras enfermedades que pueden causar incluso la muerte.

Así que la solución principal pasa por evitar que los adolescentes comiencen a fumar, pero ¿cuáles son las recomendaciones para prevenir el tabaquismo en la adolescencia? Enseguida te las contamos.

Tabaquismo en la adolescencia: prevención

¿Sabías que si una persona no ha comenzado a fumar antes de los 26 años es muy probable que ya nunca lo haga?

Es por eso que debemos centrarnos en prevenir el consumo del tabaco, ya que es más fácil evitar que un adolescente no comience a fumar que ayudarle a dejar el tabaquismo. Para ayudar a dejarlo ya existen los imanes y multitud de métodos que ahora no tienen cabida.

Y aunque en cada país existen diferentes medidas gubernamentales dirigidas a evitar el consumo de cigarrillos lo cierto es que hay pequeñas acciones que todos podemos hacer para evitar que los jóvenes se vuelvan adictos al tabaco.

Aquí te mostramos algunas recomendaciones para prevenir el tabaquismo en la adolescencia:

Comienza a educar sobre el tabaco desde la infancia

La mejor manera de evitar que los adolescentes fumen es concienciarles desde que son niños así que tanto en casa como en la escuela se deben implementar una serie de acciones tanto informativas como educativas enfocadas a la prevención del tabaquismo.

De ese modo, si trabajamos para crear cierta repulsa al tabaco desde la infancia es probable que evitemos despertar la curiosidad y el deseo por fumar en la adolescencia.

No fumes delante de menores

Evita a toda costa fumar delante de menores sin importar qué edad tengan, porque la mejor manera de prevenir el tabaquismo en los adolescentes es dar ejemplo.

Piensa que los jóvenes tienden a imitar conductas que ven como habituales así que si no fumas delante de menores es más probable que ellos no comiencen a fumar.

Muestra cuáles son los efectos del tabaco

Si quieres evitar que un adolescente comience a fumar, háblale de “tú a tú” acerca de las consecuencias negativas del tabaco, sobre todo de los efectos a corto plazo para que vea qué puede pasarle al poco tiempo de comenzar a fumar.

Por ejemplo, el mal aliento, los dedos y dientes amarillentos, la respiración más corta y la disminución del rendimiento deportivo entre otros.

Piensa que tal y como hemos visto muchos jóvenes comienzan a fumar por curiosidad y para “probar la experiencia” así que si les informas sobre todas las consecuencias de fumar y les das herramientas suficientes para poder valorar por sí mismos es probable que eviten encenderse ese primer cigarrillo.

Fomenta el ejercicio físico

Como hemos visto, muchos jóvenes consumen tabaco para alejar el estrés cuando en realidad hay otras alternativas mucho más saludables para hacer frente a las épocas de ansiedad como por ejemplo el deporte.

Y es que practicar ejercicio físico aumenta la autoestima, ayuda a que niños y adolescentes forjen su carácter y al mismo tiempo es una forma más que positiva de controlar los nervios y evitar la ansiedad.

Además, el deporte potencia la creación de hábitos saludables y está científicamente comprobado que ayuda a prevenir el tabaquismo con lo cual si estos comienzan a practicar algún deporte es menos probable que terminen fumando.

Educa sobre los síntomas de abstinencia

Cuando los jóvenes comienzan a fumar no son conscientes de que un día van a tener que dejarlo y pasar por el maldito síndrome de abstinencia.

Es por eso que una buena manera de evitar el tabaquismo en la adolescencia es educar acerca de los síntomas de abstinencia a los que se van a tener que enfrentar cuando quieran dejar de fumar.

Entre ellos, la irritabilidad, el desánimo, la tristeza, el mal humor, los problemas de concentración, la sensación de inquietud y nerviosismo, los dolores de cabeza o el aumento del apetito entre otros.

Y aunque estas son las principales recomendaciones para prevenir el tabaquismo en la adolescencia lo cierto es que existen muchas otras medidas que puedes tomar para evitar que los jóvenes comiencen a relacionarse con los cigarrillos.

Si las tienes en cuenta y las compartes, entonces entre todos podremos trabajar para conseguir un futuro mucho más saludable y lleno de bienestar lejos del tabaco. Y es que como hemos visto, es muy fácil que los adolescentes comiencen a fumar así que es nuestro deber tratar de evitarlo.

Ahora ya sabes cómo el tabaco afecta a los jóvenes, por qué estos comienzan a fumar, cuáles son las consecuencias del consumo de cigarrillos y qué puedes hacer para evitar que se inicien en el mundo del tabaco.

Así que ponte manos a la obra y comienza a difundir esta información para que cada vez más personas sean conscientes de que evitar el tabaquismo en la adolescencia es cosa de todos.

Por tanto, no dudes en compartir este artículo con todas aquellas personas a las que creas que pueda interesarles.

La salud de millones de jóvenes y adolescentes en todo el mundo está en juego, y tú también puedes poner tu granito de arena para evitar que cada vez más jóvenes comiencen a fumar.

Un mundo sin tabaco es posible, y para ello hay que comenzar desde ya.

El mono del tabaco: síntomas, efectos y duración del síndrome de abstinencia del tabaco

Todo lo que debes saber sobre el mono del tabaco y el síndrome de abstinencia de la nicotina

¿Cuántas veces has pensado en dejar de fumar pero el simple hecho de enfrentarte a tu vida sin cigarrillos te ha echado para atrás? ¡Bienvenido al “maravilloso” mundo del síndrome de abstinencia del tabaco!

Lo cierto es que cuando uno decide dejar el tabaquismo, de repente su vida parece ir cuesta arriba. Primero piensas que no vas a poder, luego te sientes irritable y con deseos de fumar a todas horas, después recurres a todos los remedios, trucos, medicamentos, tratamientos, hierbas o alimentos para dejar de fumar habidos y por haber, y finalmente ocurren dos cosas: o bien pasa el período de abstinencia de la nicotina y logras dejar el tabaco, o bien caes de nuevo en la tentación y vuelves a fumar.

Sea como sea, el síndrome de abstinencia de la nicotina es una realidad que afecta al 85% de fumadores. Pero pensándolo fríamente no es para tanto: en realidad sólo estás dejando de fumar, no de vivir. Así que lo único que vas a tener que hacer para dejar los cigarrillos con éxito es sobrevivir ante el mono del tabaco durante unos pocos días. Y para ello es inevitable que lo conozcas cuanto más de cerca mejor.

Así que si lo que te frena al dejar de fumar es pasar por el síndrome de abstinencia de la nicotina entonces sigue leyendo porque te vamos a contar tanto sobre él que vas a conocerlo mejor que a tu carnet de identidad. Hay personas que por miedo a estos síntomas no se llegan a plantear métodos para dejar el tabaco.

Todo ello para que sepas cuáles son los síntomas de abstinencia de la nicotina, por qué aparecen, cuánto duran y cómo puedes vencerlos. De ese modo, cuando aparezca el temido mono del tabaco vas a saber cómo hacerle frente y ganarle la batalla. ¿Vienes a conocer todos los detalles?

¿Qué es el síndrome de abstinencia del tabaco?

Todos los fumadores han oído hablar sobre él, pero son pocos quienes realmente le conocen así que si tú también te estás preguntando qué significa síndrome de abstinencia entonces deja que te digamos que estás en el sitio correcto.

Algunos le conocen como síndrome de abstinencia del tabaco, otros se refieren a él como el período de abstinencia de la nicotina y otros le llaman el mono del tabaco.

No importa cómo le llames, porque cuando hablamos de la definición del síndrome de abstinencia del tabaco todos los conceptos apuntan a lo mismo: a la serie de síntomas físicos y psíquicos que aparecen cuando el fumador deja de consumir nicotina y que provocan un intenso malestar.

Y aunque en este caso nos estamos refiriendo al tabaco, la aparición del síndrome de abstinencia también suele producirse cuando un adicto a cualquier otra sustancia que crea dependencia deja de consumirla, ya sea alcohol, cocaína, marihuana, cafeína o tabaco como es el caso.

síndrome de abstinencia al dejar de fumar

¿Cuáles son los síntomas de abstinencia de la nicotina?

Muchas personas se preguntan qué síntomas tiene el mono del tabaco, y lo cierto es que no son pocos aunque afortunadamente no duran por mucho tiempo.

Los primeros síntomas de la abstinencia de la nicotina aparecen tan solo al cabo de dos o tres horas después de haber fumado el último cigarrillo, y son los causantes de que cuando llevas un par de horas sin fumar sientas necesidad de fumarte otro cigarro.

Piensa que una vez terminas de fumar un cigarrillo la nicotina permanece en sangre aproximadamente unas dos horas, y cuando esos niveles de nicotina están por debajo de tus niveles de confort entonces aparecen los síntomas de abstinencia de la nicotina.

Estos síntomas suelen alcanzar su grado máximo entre 24 y 72 horas después de haber fumado el último cigarrillo e incluyen irritabilidad, trastornos del sueño desde somnolencia hasta problemas para dormir, malos sueños y pesadillas—, necesidad urgente de fumar, dolor de cabeza, disminución del pulso, ansiedad, incremento del apetito, mareos, dificultad de concentración, mal humor y depresión entre otros.

Lo mejor de todo es que estos síntomas, obviamente, no duran para siempre sino que disminuyen gradualmente de intensidad en dos o tres semanasaunque a algunos pueda parecerles una eternidad—.

Sin embargo, existen otros síntomas como la ansiedad por fumar y el deseo vehemente de un cigarrillo que persiste durante semanas e incluso meses.

Es por eso que los expertos afirman que el mono del tabaco y el síndrome de abstinencia de la nicotina condicionan las posibilidades de éxito al dejar de fumar.

Aún así, debes saber también que casi todos los estudios realizados hasta ahora a fumadores que han estado bajo programas de tratamiento coinciden en lo mismo: la mayoría de las veces el síndrome de abstinencia del tabaco no es tan intenso como se esperaba.

Así que si estás pensando en dejar de fumar, tienes que saber que ¡no todo es tan grave como lo pintan! Y te hablamos desde la experiencia.

¿Por qué aparece el síndrome de abstinencia del tabaco?

El cigarrillo contiene varias sustancias adictivas que poseen compuestos semejantes a los neurotransmisores que desencadenan placer, satisfacción, entusiasmo, alegría, serenidad y bienestar. Obviamente, todo ello de manera artificial.

El problema está en que el cerebro exige dosis cada vez mayores para lograr el mismo efecto y alcanzar esa sensación de bienestar prefabricada, con lo cual el fumador pierde la capacidad de experimentar gozo y tranquilidad de manera natural y termina creando una dependencia para no sufrir una serie de malestares como ansiedad, nerviosismo, temblores, trastornos del sueño, vómitos y otros síntomas que son lo que conocemos como el síndrome de abstinencia del tabaco.

Como una vez comienzas a fumar ya no eres capaz de experimentar bienestar y relajación sin tabaco, entonces cada vez necesitas más cigarrillos y precisamente cuando tratas de dejarlo aparece el temido síndrome de abstinencia provocado por el mismo tabaco.

Todo eso porque previamente has acostumbrado a tu cerebro a un estado de gozo y felicidad cada vez que ingieres determinadas sustancias químicas que componen el tabaco, y cuando no se las das tu mente no puede hacer frente al malestar que siente por la falta de esas sustancias.

Para volver a tu estado normal es necesario pasar por ese síndrome de abstinencia, pero una vez lo superes experimentarás más bienestar y felicidad que cuando fumabas. Y todo ello de manera natural y sin necesidad de químicos.

¿Cuánto dura el síndrome de abstinencia físico del tabaco?

Más arriba comentábamos que el período de abstinencia de la nicotina disminuye de intensidad a las dos o tres semanas, pero ¿hasta cuándo dura el mono del tabaco realmente? O mejor aún: ¿hasta cuándo vas a seguir teniendo ganas de fumar?

Lamentablemente no hay una respuesta exacta, ya que el mono del tabaco en algunas personas suele durar unas semanas pero en otras dura hasta meses. Aún así, los expertos coinciden en que lo habitual es que el tiempo de duración del síndrome de abstinencia del tabaco sea de entre 4 y 12 semanas.

El craving es uno de los principales síntomas, de los más molestos que existen y además uno de los que más tarda en desaparecer. Hace referencia a las intensas ganas de volver a fumar con una duración de dos a tres minutos y pasado este tiempo desaparece durante unos diez minutos más para volver a aparecer de nuevo.

Por suerte, el craving se prolonga durante las seis primeras semanas y después va disminuyendo progresivamente.

Así que si estás considerando la opción de dejar de fumar es importante que conozcas este síntoma y su evolución ya que eso te ayudará a hacerle frente.

¿Cómo superar el síndrome de abstinencia de la nicotina? Trucos para aguantar el mono del tabaco

Hay quien lo sobrelleva mejor dejando de fumar poco a poco. En esta vida nada es eterno, y el síndrome de abstinencia del tabaco no es una excepción. Llega un momento en el que las ganas de fumar desaparecen, y de hecho existen determinados trucos y consejos para superar el mono del tabaco. A continuación te compartimos algunas soluciones y remedios para lograrlo:

  • Medicamentos: existen varios medicamentos que pueden ayudarte a controlar el mono del tabaco como por ejemplo el champix, el bupropion el elontril o la vareniclina que poseen una triple acción: disminuyen el deseo de fumar, disminuyen los efectos del síndrome de abstinencia y deshacen la asociación del cigarrillo con el placer. Eso sí, antes de tomar alguno de estos medicamentos siempre debes consultar a tu médico para que supervise tu tratamiento y te recomiende la mejor opción para ti.
  • Terapias alternativas: las terapias como la homeopatía, la acupuntura o auriculoterapia o las flores de Bach entre otras también pueden ayudarte a minimizar los efectos del mono del tabaco mientras empiezas una nueva vida lejos de la nicotina. Y no tienen efectos secundarios.
  • Libros de autoayuda: la adicción al tabaco es mental así que una vez le hagas entender a tu mente que no necesita cigarrillos te será mucho más fácil dejarlo y sin síndrome de abstinencia. A eso pueden ayudarte precisamente los libros de autoayuda para dejar de fumar, que actúan directamente sobre tu cerebro liberándolo de la adicción para siempre.
  • Tratamiento con láser: se trata de un tratamiento de una sola sesión centrado sobre todo en las orejas y las manos que tiene por finalidad ayudarte a perder las ganas de fumar. Como dato, el 80% de las personas que han apostado por este método han conseguido dejarlo.
  • Remedios caseros: si no quieres recurrir a químicos ni medicamentos, siempre puedes optar por remedios caseros para dejar de fumar. Por ejemplo, tomar una infusión de determinadas hierbas —lo que se conoce como fitoterapia puede ayudarte a vencer el mono.
  • Cigarrillo electrónico: es uno de los métodos que más de moda está, y en buena parte se debe porque el fumador disfruta de la similitud de estar fumando un cigarrillo tradicional pero sin estar ingiriendo ninguna de las sustancias cancerígenas provocadas por el tabaco. Permite regular el nivel de nicotina y la idea es que el proceso no se alargue más de un mes.
  • Vídeos para dejar de fumar: en Internet existen cientos de vídeos sobre dejar de fumar que pueden ayudarte a abandonar el hábito minimizando el síndrome de abstinencia. Solo en YouTube aparecen más de 16.000 resultados.
  • Caramelos y chicles de nicotina: es uno de los métodos más habituales debido a que el simple hecho de mascar y tener la boca ocupada brinda una sensación de bienestar aunque la realidad es que sigues dando a tu cuerpo esa nicotina que tan poco bien le hace.
  • Parches de nicotina: son unas tiras adhesivas que se aplican directamente sobre la piel y cuyo tratamiento debería durar unas ocho semanas en las que el fumador debe ir disminuyendo la dosis de nicotina limpia; es decir, una nicotina que no contiene sustancias químicas nocivas.
  • Meditación y yoga: la meditación y el yoga son unos efectivos remedios para pasar el mono del tabaco, ya que te conectan directamente con tu cerebro y al mismo tiempo te relajan. El primer paso para lograrlo es tomar consciencia de lo que inhalas cada vez que enciendes un cigarrillo y tomar consciencia de cómo influye negativamente en tu organismo.
  • Ejercicio físico: el ejercicio es el mejor aliado de tu salud, así que practicando deporte puedes paliar los efectos del síndrome de abstinencia del tabaco para que no sea tan duro dar el paso. Además, evitarás ganar peso y tu salud mejorará.
  • Grupos de apoyo: muchas personas optan por dejar de fumar con personas que también quieren dejarlo, asistiendo a grupos de apoyo tanto en hospitales como en centros comunitarios, sitios de trabajo y muchos más lugares. En los grupos de apoyo se crea un ambiente acogedor donde sus miembros tienen un objetivo común y se les enseña a afrontar la situación de cambio en relación al tabaco.
  • Fuerza de voluntad: contar con tus seres queridos también será un gran apoyo, así como la fuerza de voluntad, un factor clave sin el que difícilmente lo lograrás. Si quieres dejar de fumar convéncete de ello y no desistas hasta el final porque si quieres, puedes. Y tu simple determinación te ayudará a saber cómo superar el mono psicológico del tabaco.

¿Habías oído hablar del síndrome de abstinencia del tabaco? ¿Has pasado por él alguna vez? ¡Cuéntanos tu experiencia! Y sobre todo, recuerda que un simple cigarrillo no puede ser más fuerte que tus ganas de vivir sin tabaco. Da el primer paso, y el resto ya vendrá.

Cómo abandonar el tabaquismo con un programa para dejar de fumar

Programa para dejar de fumar cigarrillos: 7 guías online totalmente gratis

Las cifras no son para nada alentadoras: el 50% de las personas que hoy en día fuman de manera regular terminarán muriendo a causa del tabaco.

Pero afortunadamente tú todavía estás a tiempo de tomar acción para evitar ser parte de este porcentaje. ¿Cómo? Tomando la firme decisión de dejar de fumar para siempre. Hay quien tiene miedo de tomar esa decisión por los posibles efectos secundarios de dejar el tabaco, pero no debes centrarte en ello.

De hecho, todos los días miles de personas eligen ganar en salud y apuestan por tratar de vencer a adicción a los cigarrillos gracias a los muchos métodos que existen para dejar de fumar.

Hay quienes apuestan por la fuerza de voluntad, quieres recurren a los medicamentos, a las terapias alternativas, a los remedios caseros e incluso a los libros, las infusiones o métodos más modernos como el cigarrillo electrónico. Hay incluso frases motivadoras para dejar de fumar. Tú eliges el método.

¿Pero sabías que hay otros métodos que son igual o más efectivos y que además son gratuitos y puedes encontrarlos sin necesidad de salir de casa? Busca tus razones para dejar de fumar y bucea entre estos programas.

Es el caso del uso de un programa para dejar de fumar. Lo cierto es que existen muchos que son efectivos, pero para que no tengas que estar buscando entre la enorme cantidad de programas que puedes encontrar en Internet, en este artículo hemos reunido 7 de los programas para dejar de fumar gratis que son más efectivos y que te ayudarán a vencer la adicción al tabaco desde hoy mismo. ¿Te animas a probarlos?

Programa para dejar de fumar

7 programas online para dejar de fumar

  1. Programa para dejar de fumar Seguridad Social

El gobierno de España ofrece un programa para dejar de fumar pdf para todos aquellos fumadores que quieren vencer la adicción a la nicotina de manera gratuita y con un buen resultado.

El programa para dejar de fumar del Ministerio de Salud y Sanidad consiste en una serie de recursos informativos que han sido elaborados por expertos y que te servirán para ser consciente de los beneficios que te aportará dejar los cigarrillos.

  1. Programa para dejar de fumar AECC

La Asociación Española Contra el Cáncer tiene un programa para dejar de fumar gratis llamado “Esfúmate del tabaco” y que tiene una tasa de éxito del 60%.

Se trata de una guía con una serie de estrategias dirigidas a romper el consumo de tabaco, haciendo hincapié en el hecho de que fumar es una conducta aprendida y que, por tanto, puede ser controlada y modificada.

La guía se divide en dos partes: una que trata diversos aspectos relacionados con el tabaco y con dejar de fumar en general, y otra donde se incluyen estrategias específicas que pueden ayudarte a dejar el tabaco.

  1. Programa para dejar de fumar Pfizer

La empresa farmacéutica Pfizer también ofrece un programa para dejar de fumar gratis dirigido a todos aquellos fumadores que quieren dejar la nicotina minimizando al máximo el síndrome de abstinencia.

El plan se llama Deja de fumar con ayuda y se trata de una guía que ofrece consejos útiles para dejar de fumar paso a paso.

Una de sus principales ventajas es que es un programa para dejar de fumar online y totalmente gratuito, y nada más comenzar te hace indicar la razón por la que quieres abandonar los cigarrillos y te ofrece un plan diario para que puedas vencer la adicción a la nicotina.

Es uno de los más sencillos y además el hecho de ser totalmente interactivo es de gran ayuda para los fumadores que se plantean decir adiós al tabaco.

  1. Programa para dejar de fumar Elisardo Becoña

Elisardo Becoña es un catedrático de psicología experto en drogodependencias que junto a la Junta de Andalucía ha elaborado un programa para dejar de fumar pdf y lo ha puesto a disposición de todos los fumadores en la red.

Está dirigido, textualmente,“a los fumadores que han dejado de fumar y a los que tienen la firme decisión de abandonar sus actuales cigarrillos y pasar pronto a ser no fumadores” y lo cierto es que es una guía de casi 150 páginas muy completa y útil para vencer la adicción sin tener que gastar dinero en costosos tratamientos.

  1. Programa para dejar de fumar adventista

La Iglesia Adventista del Séptimo Día tiene un programa de 5 días para dejar de fumar; un curso gratuito de cinco días de duración que se lleva a cabo en distintas ciudades y que cuenta con más del 50% de tasa de éxito.

El programa consiste básicamente en tratar durante cinco días la salud física y mental para así vencer la adicción al tabaco, evitando además que el ex fumador gane esos no deseados kilos de más.

  1. Programa para dejar de fumar USAL

La Universidad de Salamanca ha elaborado unManual de Autoayuda para dejar de fumargratis y online para que todo aquel quien lo desee pueda vencer su adicción a los cigarrillos desde hoy mismo y sin tener que gastar dinero.

El programa está dividido en cuatro fases, a través de las cuales el fumador inicia un viaje que le llevará a convencerse de que realmente fumar no aporta ningún beneficio mientras encuentra numerosos recursos y consejos que le ayudarán a abandonar los cigarrillos.

  1. Programa para dejar de fumar Minsal

El Ministerio de Salud de Argentina también cuenta con un programa que tiene por objetivo ayudar a todos aquellos fumadores que quieren abandonar el tabaquismo para siempre sin necesidad de recurrir a tratamientos ni gastar grandes sumas de dinero.

¿Qué te parecieron estos 7 programas para dejar de fumar gratis?

Ahora ya tienes en tus manos varios recursos online que pueden ayudarte a alejarte del tabaco para siempre, pero antes de comenzar con cualquiera de estos programas es muy importante que tengas presente que si no estás plenamente convencido de querer abandonar el tabaco difícilmente vas a conseguir resultados exitosos.

Así que ya sabes, antes de nada estate plenamente convencido de que realmente quieres dejar de fumar y después elige el programa que más te guste e inicia tu camino hacia una vida libre de tabaco y llena de salud y bienestar.

Una vez lo consigas, vas a experimentar una serie de cambios que te harán estar orgulloso de la decisión que tomaste.

Una vida lejos del tabaco es posible y estás a punto de experimentar sus múltiples beneficios. De ti depende.

Piensa en ti y en los tuyos, piensa en la vida que mereces vivir y después camina con paso firme hacia la meta que te has marcado. ¡No hay nada más satisfactorio de la alegría de lograrlo!

Ley antitabaco: todo lo que debes saber sobre la ley de no fumar

Ley antitabaco: las principales características sobre la ley de no fumar en varios países

¿Cuántas veces cuando te has sentado en un restaurante o has visitado algún lugar público has visto la ya tan conocida señal de prohibido fumar que te impedía encenderte un cigarrillo en un determinado lugar?

La ley de no fumar en espacios públicos y en determinados lugares privados es solo una de las medidas implementadas por los gobiernos de diferentes países para combatir los efectos del tabaco, facilitar la convivencia entre fumadores y no fumadores y evitar el aumento de fumadores pasivos.

Pero mientras para la mayoría de fumadores la ley antitabaco es injusta y desmesurada, para la mayoría de no fumadores es insuficiente.

Sea como sea, lo cierto es que sobre todo en los últimos años la ley antitabaco se ha endurecido en muchos países, cuyos gobiernos han estado implementando normas y cambios con el objetivo de combatir el consumo de tabaco.

Ahora, ¿en qué consiste la ley antitabaco y cuáles son sus normas en los diferentes países? Tanto si eres fumador como si no lo eres, es conveniente que conozcas sus principales reglas para que así sepas qué está y qué no está permitido. ¡Toma nota!

la ley anti tabaco para dejar de fumar

¿Qué es la Ley antitabaco y en qué consiste?

La ley antitabaco es el conjunto de normas legales de un país que pretenden limitar o prohibir el consumo de tabaco en determinados espacios tanto públicos como privados. Con ello, además de dificultar el fumar, consiguen disminuir el numero de fumadores pasivos.

Pero la ley de no fumar también incluye otras medidas como por ejemplo limitar la publicidad de las marcas de cigarrillos en determinados soportes, eventos y circunstancias.

Básicamente, la ley antitabaco consiste en la implementación de varias medidas para:

  • disminuir el consumo de tabaco
  • disminuir la exposición pasiva al humo del tabaco

Hoy en día, más de 50 países en todo el mundo tienen leyes que prohíben fumar en determinados espacios. España, Argentina, Costa Rica, México, Colombia, Panamá, Ecuador o Venezuela son algunos de ellos.

Enseguida te contamos cuáles son las principales particularidades de la ley de no fumar en lugares públicos y privados en los principales países latinos.

¿Cómo funciona la ley de no fumar en espacios públicos en los diferentes países?

La ley antitabaco España

La nueva ley de prohibición de fumar en espacios públicos en España prohibe fumar en los espacios públicos cerrados tales como restaurantes, pubs, discotecas y otros locales de ocio; en los recintos hospitalarios y en las zonas al aire libre que rodean al hospital; en las zonas infantiles de los parques; en actos sociales como bodas, comidas de empresa o comuniones que se celebren en lugares públicos cerrados; en centros docentes y formativos; instalaciones deportivas; ascensores y centros culturales entre otros.

Ley de no fumar en lugares públicos Panamá

Panamá es el país de América Latina con menos fumadores, y en buena parte se debe a la ley que prohibe fumar en restaurantes y espacios públicos.

Básicamente, si eres panameño o tienes pensado visitar el país debes saber que está prohibido fumar en lugares como oficinas públicas y privadas nacionales, provinciales, comarcales y locales; en los medios de transporte público y en las terminales de transporte terrestre, marítimo y aéreo; en los lugares cerrados de acceso público; en los ambientes públicos y privados tanto abiertos como cerrados destinados a actividades deportivas; en las áreas comunes de los edificios públicos y privados de uso comercial y doméstico; en los ambientes laborales cerrados y en las instituciones educativas y de salud tanto públicas como privadas.

Ley de no fumar en lugares públicos Guatemala

Los cerca de tres millones de fumadores guatemaltecos tienen prohibido fumar en lugares públicos o espacios cerrados como establecimientos educativos y de salud, comercios, restaurantes, bares, vehículos de transporte público, hoteles, cines, teatros y salas de espera entre otros y de acuerdo con la ley que prohibe fumar en Guatemala.

Ley de no fumar en Costa Rica

Según el reglamento de la ley antitabaco en Costa Rica prohibe tanto fumar en lugares públicos como la publicidad de tabaco. Por tanto, los costarricenses tienen prohibido encenderse un cigarrillo en edificios públicos, centros educativos públicos y privados, centros comerciales, lugares de trabajo, casinos, clubes nocturnos, discotecas, cafeterías, bares y restaurantes.

Además, tampoco está permitido fumar en instalaciones deportivas, ascensores, cabinas telefónicas, cajeros automáticos, gasolineras, transporte público, paradas de autobús, cines, teatros, bibliotecas, auditorios y museos.

Ley para no fumar en lugares públicos Colombia

La ley de prohibido fumar en espacios públicos de Colombia prohibe terminantemente fumar en áreas interiores o cerradas de los lugares de trabajo tanto públicos como privados, centros de salud, escuelas y centros educativos, establecimientos donde se atiendan a menores de edad y medios de transporte público, oficial y escolar entre otros.

Ley de no fumar en lugares públicos México

Con la intención de proteger a fumadores pasivos, México prohibe fumar en áreas púbicas cerradas, lugares de trabajo al interior de un inmueble, escuelas públicas y privadas tanto de educación básica como media superior, en espacios deportivos cerrados y transportes públicos entre otros, dado que todos estos espacios son considerados 100% libres de humo.

Ley de no fumar en lugares públicos Argentina

La ley antitabaco en Argentina prohibe fumar en espacios cerrados de uso público o privado incluyendo casinos y bingos, bares y restaurantes, teatros, museos, bibliotecas, transporte público y estadios cubiertos.

Tampoco se puede fumar en lugares de trabajo públicos o privados y solo quedan exentos de esa prohibición los patios, terrazas, balcones y demás áreas al aire libre de los espacios destinados al acceso público —a excepción de escuelas y servicios de salud donde tampoco se podrá fumar en los patios—.

Ley de no fumar en espacios públicos Uruguay

La ley antitabaco en Uruguay fue implementada hace muchos años y de hecho significó un ejemplo a seguir por todo el mundo en la materia.

Según la ley de no fumar en dicho país, está prohibido fumar en todos aquellos lugares cerrados o sin ventilación del mismo modo que la ley prohibe todo tipo de publicidad, promoción o patrocinio en los medios de comunicación de los productos que contienen tabaco.

Y aunque existen otros muchos países como Venezuela, Perú o Chile en los que también existe algún tipo de ley antitabaco, lo cierto es que básicamente todas siguen el mismo patrón: la prohibición de no fumar en lugares públicos, restaurantes y donde pueda haber menores. Todo ello con el objetivo de evitar que los no fumadores se expongan al humo nocivo del tabaco convirtiéndose así en fumadores pasivos. Con todas estas leyes, ya tienes un nuevo motivo para ir pensando en cómo dejar de fumar.

¿Estás de acuerdo con las leyes antitabaco? ¿Te parecen adecuadas estas medidas adecuadas o por el contrario crees que son desmesuradas o insuficientes? ¡Déjanos tus comentarios!